EL INFORME FINAL DEL CEI. ENIGMAS

Como es de dominio público, el pasado domingo 6 de abril (de 2008), se visualizó en el cielo de varias localidades de la provincia de Entre Rios (y según testimonios recibidos, también en provincias aledañas, como Santa Fe y Buenos Aires); un objeto muy brillante, ingresando en forma oblicua a la atmósfera, variando sus colores y produciendo, en determinado momento de su caída, un fuerte sonido que incluso hizo vibrar vidrios; produciendo admiración y temor entre los testigos.

El hecho se produjo pasada las 22 horas y pudo ser visto en Paraná (la capital provincial) y localidades entrerrianas como San Benito, Villa Elisa, Domínguez, Victoria, Villaguay, San Salvador, Colón y Concordia (estas dos últimas en la costa del río Uruguay); además de reportes recibidos desde Santo Tomé (provincia de Santa Fe) y Zarate (Buenos Aires).

La actuación del Centro de Estudios e Investigaciones Enigmas

El CEI. Enigmas (con sede en Paraná), tiene como metodología habitual de trabajo, acceder a los lugares de investigación después de un tiempo prudencial de producidos los hechos, evitando los primeros momentos donde la constante es la búsqueda de la primicia o la nota exclusiva.
Pero, en esta oportunidad se dio la circunstancia de la presencia por cuestiones laborales (ajenas a este hecho) de tres de sus miembros en la zona de San Salvador, sindicada por los testigos como uno de los posibles lugares de caída del objeto.
Aprovechando esta circunstancia y teniendo en cuenta que uno de esos integrantes es aviador profesional y desarrolla actividades laborales con su avioneta en la zona, se comenzó en las primeras horas del día lunes 7 la búsqueda del núcleo del objeto caído la noche anterior; centrando dicha búsqueda en un trozo importante que pudiese ser visible desde el aire.

Fue así que, mientras dos integrantes hacían vuelos de altura y luego rasantes en la zona, el restante desarrolló tareas de recepción de datos y entrevistas entre los lugareños, testigos de los hechos nocturnos. Esta tarea estuvo dirigida desde Paraná por el Coordinador de Investigaciones del CEI. Enigmas, Sr. Maximiliano Costante y supervisada por el Coordinador General (y encargado del Dpto. Astronomía) del Centro, el Prof. Walter Yunker.

Por su parte, el Director, Sr. Raúl Avellaneda, fue requerido por varios medios radiales, tanto locales, como provinciales y nacionales; manifestando la posición del Centro en cuanto a la caída (hasta ese momento) de un objeto volador no identificado (ovni), realizando la aclaración y la salvedad de que ovni no es sinónimo de nave extraterrestre, sino que consideraba aventurado hablar de meteorito hasta tanto no se tuvieran pruebas de ello. Aunque todo hacia suponer que se trataba de una pieza de ese tipo (como finalmente se comprobó), desde el CEI. Enigmas se daba un pequeño margen de posibilidades a que fuese chatarra espacial (tal como había sucedido poco tiempo antes con la caída producida en Goiás, Brasil) y desestimando totalmente la posibilidad de naves de origen desconocido, como se empeñaron en afirmar algunos “especialistas”.

Análisis de datos recogidos

El lunes 7 por la noche, los tres miembros destinados en San Salvador reportan sus informes a la central del CEI Enigmas en Paraná y allí, en base a dichos informes y sobre todo, a los testimonios recogidos, se determina que el objeto se ha fragmentado al ingresar a la atmósfera; dado que los relatos son coincidentes en cuanto a las características de luminosidad, dirección y sobre todo del sonido producido (característico de un objeto explotando en el aire y no al tocar tierra, como erróneamente se informó periodísticamente), el que incluso hizo vibrar ventanas y hasta produjo la rotura de un vidrio.
No obstante, aunque casi se contaba con la certeza de no poder encontrar un trozo significativo, se toma la decisión de continuar con la búsqueda aérea, el martes 8 a partir de las 7.30 horas.

Testimonio esclarecedor

Recién al mediodía del martes, una testigo clarificó los hechos y permitió confirmar lo que se manejaba como hipótesis de posibilidades.
Esa testigo, tuvo oportunidad de ver, desde la ciudad de Villaguay (en el centro de la provincia), el objeto cayendo y narró como vio un gran objeto luminoso precipitándose a gran velocidad, apreciando además los cambios en su coloración y sobre todo, pudo apreciar el momento en que explotó en el aire, produciendo “un terrible ruido, como un trueno” y lanzando trozos más pequeños en distintas direcciones. Con este dato y teniendo en cuenta la topografía del lugar, el Coordinador de Investigaciones decide suspender el sobrevuelo de la zona, hecho que se produce a las 14.30 horas de ese martes 8 de abril, con la convicción de la imposibilidad de recuperar un trozo significativo.

Posteriormente, los medios periodísticos se hicieron eco del hallazgo de trozos recogidos en la localidad de Berduc, los cuales fueron entregados a miembros de la Asociación Entrerriana de Astronomía (AEA) que se encontraban en el lugar realizando una investigación de campo. Los investigadores confirmaron que el objeto caído es en verdad un meteorito, tomando como referencia su color y su predisposición a la imantación (características propias de un objeto quemado al ingreso a la atmósfera y que posee metales)

La palabra oficial

La Directora del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Prof. Antonio Serrano, Prof. Gisela Balher y la Prof. Fernanda Zabalegui, encargada de la sala de geología de la institución, junto a Raúl Avellaneda durante la entrevista.

Continuando con la recopilación de datos al respecto, se solicitó una entrevista con las autoridades del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Prof. Antonio Serrano de la ciudad de Paraná, a fin de contar con la información y la opinión oficial sobre los hechos.
Recibidos por la Directora del citado museo, la Prof. Gisela Balher y con la presencia de la Prof. Fernanda Zabalegui, encargada de la sala de geología de la institución; se tomó conocimiento de varias aristas de este hecho.

Fue así que la funcionaria explicó que el museo tomó contacto con algunas piezas que aún se conservan en el lugar (Berduc) recién el martes 14 de abril, entendiendo que la tarea del museo comienza recién después de superados los primeros instantes mediáticos y plagados de curiosos (incluso de algunos interesados en conseguir piezas para su comercialización); y con la tranquilidad que la presencia de la Policía de la provincia y Gendarmería Nacional, garantizaban la preservación y el resguardo de las piezas que se pudieran recuperar.

En la primera visita al lugar se realizaron las tareas inherentes a la función científica; como son determinar las coordenadas, recolección de piezas, verificación de las características y sobre todo, concientizar a los pobladores de la importancia de la entrega de los restos para su estudio y clasificación.

En el lugar también tomó conocimiento de la entrega realizada por los lugareños a los aficionados nucleados en la AEA, de –al menos- siete fragmentos que tuvieron como destino la ciudad de Paraná. Aclaró también que ya se han iniciado las gestiones para que estos aficionados realicen la entrega de las piezas.

Las informaciones erróneas

En cuanto al tratamiento dado al tema por parte de la prensa en general, aseguró que un meteorito es algo más que “un objeto de pasión, se trata de un elemento científico”; por lo que criticó las versiones equívocas y erróneas que se difundieron; como así también, la critica fue hacia ciertas personas que utilizaron el hecho solo para lograr protagonismo y que se encargaron de difundir también datos equívocos que fueron recogidos por la prensa como verdaderos (como por ejemplo, señalar la presencia de ceniza volcánica en el lugar).

Sobre todo, destacó el grave error cometido por estas personas al dar a conocer un valor económico de la pieza (que solo se maneja en el mercado negro), entendiendo que un meteorito no tiene un valor monetario, sino que es un bien cultural y patrimonial de todos.
También destaco que estas manifestaciones poco felices, llevaron a la presencia de muchos codiciosos en busca de restos, lo que indudablemente complicó la acción policial en cuanto a su función de protección de los elementos hallados.

El futuro de los fragmentos

La Prof. Gisela Balher fue categórica al afirmar que estos objetos no pueden, no solo comercializarse, sino estar en poder de particulares ni de asociaciones privadas, dado que son patrimonio de todos, por lo que el único lugar que les corresponde es el museo y no “terminar como souvenir o trofeo” de nadie.

Aclaró además que aún no se puede catalogar oficialmente el objeto como un meteorito (aunque visualmente todo así lo indica), dado que faltan realizar las comprobaciones y análisis de rigor, luego de lo cual se harán las notificaciones internacionales correspondientes.
Demás está decir que rechazó de plano las comprobaciones realizadas en el lugar del hallazgo y que los medios periodísticos reflejaron como una prueba categórica llevada a cabo por científicos.

También manifestó que no tiene conocimiento de la presencia de un astrónomo (con sus estudios universitarios y el titulo correspondiente) en la ciudad de Paraná; como así también, destacó que solamente hay un geólogo capacitado para determinar las características del objeto, el Geol. Juan Carlos Bertolini, el cual trabaja con el museo, pero al no contar con los elementos necesarios, los análisis comprobatorios se realizarán fuera del país (posiblemente en Europa).

Por último, aclaró que los fragmentos que puedan ser recogidos y aquellos que esperan recuperar, una vez catalogados y estudiados, volverían al museo de su lugar de origen o en su defecto (de no estar dadas las condiciones en el lugar), al establecimiento más próximo, dado que se quiere evitar la concentración de la cultura que ellos significan en las grandes ciudades (en este caso Paraná), dando prioridad a lo regional; por lo que todo indica que el museo de Ubajay sería el lugar final para este objeto caído del cielo.

La claridad de las leyes para la preservación del patrimonio

La preservación y conservación del patrimonio cultural de Entre Ríos está asegurado por Leyes (tanto nacionales como provinciales, además de acuerdos internacionales), que gracias a este acontecimiento han sido de conocimiento masivo para los ciudadanos, que sin lugar a dudas tomarán conciencia de la importancia que tiene que todo el material se concentre en sus lugares específicos (los museos), bajo el cuidado de personas idóneas.

El día martes 7, con la firma del Lic. Roberto Romani, Subsecretario de Cultura de Entre Ríos y la Prof. Gisela Balher, Directora del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Prof. Antonio Serrano; se emitió un comunicado que reza:

“La Subsecretaria de Cultura del Gobierno de Entre Ríos, comunica a la población que ante el eventual hallazgo relacionado con la caída del meteorito producida en la noche del domingo 6 de abril deberá informarse a la brevedad ante esta Subsecretaria de Cultura, Museo Provincial de Ciencias Naturales y Antropológicas “Prof. Antonio Serrano” o dependencias de la Policía de Entre Ríos. El pedido se enmarca en la aplicación de la Ley Provincial 9686 relacionado a los bienes culturales cuya autoridad competente es la Subsecretaria de Cultura provincial a través del Museo de Ciencias Naturales”.

Además, hizo llegar a diversas instituciones, medios periodísticos y por ende, a la comunidad toda, una gacetilla que se reproduce a continuación:

CONSIDERACIÓN A LOS METEORITOS Y DEMÁS CUERPOS CELESTES COMO BIENES CULTURALES
Ley Nº 26.306

ARTÍCULO 1º.- Los meteoritos y demás cuerpos celestes que se encuentren o ingresen en el futuro al territorio argentino, su espacio aéreo y aguas jurisdiccionales son bienes culturales en los términos del primer párrafo del artículo 2º de la Ley 25.197.
ARTÍCULO 2º.- Los meteoritos y demás cuerpos celestes referidos en el artículo precedente quedan comprendidos dentro de los efectos y alcances de la 'Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, la exporetación y la transferencia ilícitas de bienes culturales', aprobada por la Ley Nº 19.943 y por la 'Convención de UNIDROIT sobre Objetos Culturales Robados o Exportados Ilegalmente', aprobada por la Ley Nº 25.257.
ARTÍCULO 3º.-Comuníquese al Poder Ejecutivo.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS CATORCE DÍAS DEL MES DE NOVIEMBRE DE DOS MIL SIETE.

Las caídas (registradas) en Entre Ríos

Como se dijo anteriormente, pasado el primer momento mediático, surge la importante tarea del museo. Ya se han hecho los contactos con Interpol (para evitar la salida de restos ilegalmente del país), se han logrado las coordenadas y ahora se procederá al análisis de la composición, las registraciones correspondientes y la información oficial a instituciones internacionales para que quede catalogado como una caída reconocida. Después de todo eso, se podrá tener como oficial la que hoy es la octava caída en la provincia de Entre Ríos, aunque se reconocen muchas más que no fueron registradas en su momento y que han resultado más significativas que esta que hoy nos ocupa.

Las siete caídas anteriores (registradas) se produjeron en: Nogoyá (1879), Victoria (1927), Federación (1928), Gualeguaychú (1932), Chajarí (1933), El Quebracho (1957) y La Criolla (1985). Lamentablemente, ninguno de ellos se encuentra en Entre Ríos, diseminados en museos de otras provincias y algunos en colecciones privadas (inclusive, fuera del país).

El último del que se tiene conocimiento, es el recogido en 1990 en la localidad de María Grande Primera (no fue registrado en su momento y hoy se encuentra expuesto en el museo de la ciudad de Viale). Se trata de un meteorito del tipo siderito y por su composición (90% de hierro y 10% de níquel), es definido como “la pieza más valiosa de todas”.

Contrabando y mercado negro

Aunque las leyes vigentes (tanto nacionales como internacionales) son muy claras al respecto, es innegable, alarmante y preocupante, el tráfico ilegal de elementos culturales, como meteoritos, restos paleontológicos, etc.

La Prof. Fernanda Zabalegui, a cargo de la sala de Geología, nos cuenta que un claro ejemplo de ello, son dos meteoritos de grandes dimensiones y peso (400 y 1200 kilos), incautados en mayo del 2007 por Gendarmería Nacional en Ceibas (al sur de la provincia), cuando eran transportados hacia Buenos Aires (posiblemente desde el Chaco), con un seguro destino fuera del país para ser comercializados. Hoy descansan en el museo Prof. Antonio Serrano y pueden ser admirados por todos los visitantes.

Un mensaje final

Para cerrar la entrevista y ante el pedido de un mensaje a la población con respecto a los bienes culturales en general y este en particular, la Prof. Gisela Balher, expresó que todos tenemos que tomar conciencia que tanto los restos paleontológicos, los meteoritos y todos los elementos que hacen a la cultura, son patrimonio de todos los entrerrianos, que tenemos que tomarlos como tales, que el museo “no los quita”, sino que una vez registrados y según lo especifica la Ley, pueden quedar en custodia de quien lo rescató si están dadas las condiciones de seguridad.
Destacó la necesidad de preservar el contexto del hallazgo en cuanto al lugar y las condiciones, dado que de otra manera se corre el gran riesgo de perder información muy valiosa, expresando que “es como quitarle hojas a un libro”.

Por último dejó bien en claro que el personal idóneo del museo trabaja de una manera muy distinta a como se realizó la búsqueda en los primeros momentos. “No es cuestión de salir a buscar, a ver que se encuentra, sin los elementos adecuados. Así no trabajamos nosotros”, fue su concluyente definición.

Según pudo constatar, a los lugareños se les modificó demasiado su contexto de vida, destacando que hubo seis helicópteros sobrevolando el lugar, avionetas y hasta parapentes, además de buscadores terrestres y representantes del periodismo.
También contó la desazón de los lugareños por haber entregado los fragmentos encontrados y que estos fueron retirados del lugar.
Reiteró también la esperanza de una “presentación espontánea”, para la devolución de las piezas y la decisión de reintegrarlas (luego de su registración), al lugar de la caída.

Conclusión y reflexión

Teniendo en cuenta lo realizado por los investigadores de campo, los testimonios recogidos coincidentes y las explicaciones de la directora y personal del órgano oficial encargado de la preservación y conservación del objeto; se puede concluir que: lo que cayó en tierras entrerrianas es un meteorito que se fragmentó en incontables pedazos mucho antes de tocar el suelo; que se descarta totalmente la posibilidad de chatarra espacial y que es muy remota la posibilidad de encontrar un núcleo de dimensiones considerables (por la fragmentación producida y la topografía provincial).

Este acontecimiento ha sido un disparador para que el Centro Enigmas revea y se replantee algunas actitudes y decisiones con respecto a sus investigaciones de campo.
Teniendo en cuenta errores propios y ajenos, podemos entender que los investigadores aficionados no podemos ocupar lugares protagónicos que no nos corresponden y que si bien, en algunas áreas podemos contar con alguna formación que nos permita conocer algo más que el común de la gente; podemos colaborar con los especialistas, pero nunca reemplazarlos.

Lo que se aprecia como muy positivo, es el celo puesto de manifiesto por las autoridades para la correcta preservación de los restos, la intención de hacer cumplir la Ley, la recuperación de fragmentos y la decisión de que permanezcan en el lugar, sin concentrar todo en Paraná y sobre todo, la tranquilidad que este patrimonio de todos los entrerrianos, podrá ser no solo estudiado, sino también admirado gratuitamente en un museo, sin lugar a dudas, el ámbito correcto y adecuado en el cual debe encontrarse.

Agradecimientos

El Centro de Estudios e Investigaciones Enigmas agradece profundamente la buena predisposición puesta de manifiesto por las autoridades y personal del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Prof. Antonio Serrano, como así también la calidad humana de los testigos de las distintas localidades, el apoyo brindado a nuestros investigadores en San Salvador y a los medios periodísticos que escucharon nuestras explicaciones ajenas a todo interés que no fuera buscar la Verdad, premisa absoluta de la tarea que desarrolla el CEI. Enigmas.

Ponemos a disposición de investigadores y periodismo en general, las hojas de ruta del trabajo aéreo realizado, los testimonios recogidos, los informes y todo el material colectado en este caso.
Recomendamos además, ingresar al sitio web del Museo “Prof. Antonio Serrano”: www.museoserrano.com.ar para conocer más de este apasionante tema.