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¡Sumergida en sólo un día y una noche! ¡Un enorme continente hundido bajo el mar! ¡Su población aniquilada en un instante! Qué estímulo para la
imaginación, incluso para la fantasía pura. Sin duda, la famosa
leyenda de la Atlántida ha creado un misterio que innumerables personas
han tratado de resolver. |
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Entonces,
¿fabulaba Platón? O según afirmaba enfáticamente, ¿registraba la
historia, confusa y mal recordada, como tal vez fuese el caso? Daba como
fuente de su información a su antecesor, Solón, quien había visitado
Egipto en el año 590 a.C. Los sacerdotes lo habían instruido en la
historia antigua. Después de la muerte de Platón, el editor de sus
obras, Crantor, hizo averiguaciones en Egipto alas que las sacerdotes
contestaron que los registros del continente perdido aún existían
"sobre pilares'". Platón utilizó las notas de Solón para
componer dos diálogos. En
Timeo, el más breve de los dos, Platón describió la isla o las islas
de la Atlántida como de una dimensión igual a Libia (se refería al
norte de África, al oeste de Egipto) y Asia Menor juntas. Su rey había
fundado un magnifico imperio, que extendió hacia el Mediterráneo
occidental. Luego se produjeron terribles terremotos e inundaciones. La
Atlántida se hundió bajo el mar. Eso había ocurrido 9.000 años antes
de la época de Solón. Platón
dio mayores detalles en su obra Critias. La metrópoli del imperio había
sido construida en una pequeña isla circular de costas escarpadas.. El
palacio real, edificado en una isla más grande, era una "maravilla
para contemplar por su tamaño y su belleza". Estaba provisto de baños
fríos y calientes. El templo, consagrado a Poseidón, resplandecía de
plata y oro. Cada cuatro o cinco años los reyes se reunían para
aplicar las leyes y para cazar y sacrificar toros. Con el transcurso del
tiempo se volvieron ambiciosos y tiránicos, por lo que Zeus planeó su
destrucción. Antes de que eso ocurriera, un ejército ateniense que había
ida a combatir a los habitantes de la Atlántida había sido destruido
por una calamidad natural. Los nativos de la Atlántida habían esta do
considerando la posibilidad de hacer la guerra contra Atenas y Egipto.
Entonces,
¿dónde estaba la Atlántida? No se hallaba muy lejos de Grecia y de
Atenas, ya que sus habitantes contemplaban la posibilidad de la
conquista y un ejército ateniense partió hacia ese continente para
contrarrestar los planes bélicos. La
Atlántida ha sido ubicada en muchos lugares: México, Asia Central, el
Sahara, España, Groenlandia, Terranova e incluso Gran Bretaña. En
su libro Camelos and The Visíon of AIbion (Heinemann, 1971), Geoffrey
Aspe ha presentado el caso para Gran Bretaña, la tierra de los
"hiperbóreos" según los griegos de la época de Platón.
Poseía, según el escritor Hecateo de Abdera del siglo V a.C., un
singular templo, el magnífico altar de Apolo -posiblemente
Stonehenge- y estaba habitada por "la raza de hombres más
perfecta y noble que viviera nunca". Britania era una isla del Atlántico,
una de las muchas desde las cuales era posible pasar al continente
opuesto que rodeaba al océano, como Platón ha descrito a la Atlántida.
Sus detalles topográficos parecían corresponder a la ruta marina
septentrional a América vía Islandia, Groenlandia y Terranova. Ashe no
sugiere que Britania llegara a sumergirse, sino que después de
considerable contacto con el Egeo hacia la época en que se construía
Stonehenge, se perdió de vista, devorada por las brumas del norte, y
fue olvidada. Platón utilizó la romántica historia de la gloria
perdida de Britania para describir su estado ideal. Sin embargo, Ashe
admite que las teorías cretenses son las predominantes. La hipótesis de la isla de Thera
Según
esa teoría, Creta fue hundida por una ola enorme causada por la erupción
catastrófica del Thera. La fertilidad de su suelo se arruinó con los
pesados depósitos de ceniza y pumita. La historia del desastre fue
llevada por refugiados a Egipto donde, 900 años más tarde, fue narrada
de manera poco exacta a Solón. Él tradujo el nombre egipcio de Keftui
para Creta como Atlántida, derivado de la descripción de esa isla
montañosa como "la tierra del pilar", sostenida en el cielo
por el gigante Titán, Atlas. Ignaro de que la historia se refería a
Creta, Platón ubicó a la Atlántida fuera del Mediterráneo, en el océano
cuyo nombre también deriva de Atlas, en la creencia de que ninguna
potencia mediterránea había sido tan fuerte como para amenazar a
Atenas y a Egipto. Para
probar esta teoría, hay tres preguntas que requieren respuesta. ¿Cuál
fue la intensidad de la erupción del Thera? ¿Qué evidencia existe de
que Creta sufriera un desastre volcánico? ¿Qué paralelos existen
entre las civilizaciones de la Creta minoica y la Atlántida de Platón? Antes
de la erupción catastrófica en el siglo XV a. C. que hundió la isla,
Thera, o Santorin, como ahora se En
el caso de Krakatoa, la ola originada por la explosión se abatió a
través del estrecha y se elevó a una altura de 36 metros, sumergiendo
pueblos y aldeas y ahogando a muchas de las 36.000 víctimas del
desastre. Tuvo repercusión en todo el mundo y elevó el nivel del Canal
de la Mancha en 5 centímetros. La pumita arrojada, producto característico
del magma explosivo, cubrió Sumatra y Java y formó islas flotantes en
el mar. La ceniza dio origen a una nube de polvo que sumió, los
estrechos en la oscuridad por tres días y se difundió por el mundo,
permaneciendo en la atmósfera durante dos años, con lo que causó
cambios climáticos. El "gran estallido" de Krakatoa se oyó a
4.800 kilómetros a través del océano índico. En 1815 otro volcán
javanés, el Tambora, depositó pumita y ceniza que destruyó la
fertilidad de la tierra y causó la muerte de 80.000 personas por
inanición y enfermedad. El
derrumbe del Thera pudo haber sido aun más gigante y sus efectos mucho
mayores y más difundidos. Las
excavaciones en Thera sugieren que la isla sufrió el desastre en dos
etapas. Primero se hundió debajo de enormes cantidades de pumita y
ceniza volcánica. Las deyecciones del volcán destruyeron las casas .de
los habitantes, que se ajustaban a la arquitectura minoica y contenían
cerámicas y frescos típicos. La remoción de 20 metros de pumita ha
revelado una Pompeya de la Era de Bronce, una civilización también
congelada en el tiempo, pero sin los cuerpos. Ni esqueletos ni tesoros
personales se han hallado en los niveles más profundos. Su ausencia
sugiere que la gente de Thera, advertida por la actividad del volcán,
tuvo tiempo de huir. Ellos probablemente buscaron refugio en Creta, de
la que Thera era un puesto de avanzada o colonia. Thera
alcanzó su punto de mayor importancia entre los años 1500 y 1470 a.C.,
período indicado por la cerámica y la determinación por carbono de la
antigüedad de maderos recuperados de los edificios arruinados. El
antiguo volcán, una vez agotado su magma, voló su parte superior.
Explotó en violento paroxismo, sumiendo al Mediterráneo oriental en la
oscuridad, con un estallido que se oyó probablemente de uno al otro
extremo de ese mar. Originó una onda sísmica, un gigantesco tsunami,
como se llaman ahora esas ondas. Elevándose a una prodigiosa altura,
tal vez de varias decenas de metros, atravesó el mar intermedio y golpeó
e inundó la costa de Creta. La
investigación arqueológica ha demostrado ,que cada puerto y cada
pueblo y palacio de la parte oriental de Creta se vieron repentinamente
destruidos y nunca fueron reconstruidos. Sólo se salvó Knossos, la
capital, dada su ubicación a unos 5 kilómetros tierra adentro,
protegida por una cadena de sierras poco elevadas. La pumita y la ceniza
inundaron los campos y destruyeron su fertilidad. En
Amnisos, el puerto de Knossos en la costa norte, el profesor Marinatos
halló evidencia de una ola enorme. Los edificios habían quedado
reducidos a sus cimientos, la pumita llevada por el mar había entrado
en todas las hendeduras. Las paredes de la llamada Villa de los Frescos
se habían derrumbado hacia adentro, presionadas por candes masas de
agua que retrocedían. Los otros puertos y pueblos que se han excavado
hasta el presente brindan la misma evidencia de destrucción repentina
por agua o Antes
del 1500 a.C. la Creta minoica había dominado el Mediterráneo
oriental. Tan poderosa era su flota que no se habían construido obras
de fortificación en tierra. Ningún estado era capaz de desafiar su
supremacía marina. Luego, casi de la noche a la mañana, Creta se
derrumbó. Desprovista de su protección naval, con su fértil suelo que
repentinamente pasó a ser improductivo, se convirtió en fácil víctima
para los invasores micénicos de Grecia. Los
minoicos, antes poderosos, habían sucumbido a una calamidad natural.
Ninguna otra conclusión parece posible El profesor Luce ha derivado evidencias de antiguos mitos y leyendas para demostrar cómo se difundió el desastre causado por el Thera. Los poemas griegos mencionan la repentina despoblación de Creta. Herodoto afirmó que Creta había desaparecido en un período anterior a la guerra de Troya, es decir, antes del 1400 a. C. La leyenda de la inundación de Deucalión, fechada en el Mármol Pariano hacia 1529 a.C., sugiere que la parte continental de Grecia se inundó, como ocurrió con muchas islas del Egeo. Plutarco registra que en la isla Lycia, Poseidón envió "una ola que se elevó e inundó la tierra". Rodas sufrió una severa inundación que causó grandes pérdidas de vidas. Siglos más tarde los samotracios aún sacrificaban en altares que habían sido erigidos en círculo alrededor de la isla para marcar la línea de una gran inundación del mar. Incluso los famosos argonautas fueron perjudicados por las consecuencias del desastre. Navegaban Jasón y sus hombres por las cercanías de Creta cuando se vieron rodeados por una horrible oscuridad y bombardeados con fragmentos de piedra. Los
textos egipcios no proporcionan ninguna información precisa,
probablemente debido al disgusto de los egipcios por la historia
concreta. Sin embargo, el Papiro Ipuwer indica que el comercio con Creta
se interrumpió repentinamente hacia la época de la erupción del
Thera. Este silencio egipcio parece extraño, porque la violencia
eruptiva del Thera debió sentirse aun a la distancia de 1.000 kilómetros.
Se ha hallado polvo volcánico en núcleos extraídos del fondo marino
cerca de Egipto. Varios investigadores han atribuido las diez plagas de
Egipto, el cruce de los israelitas del Mar del Pasaje y el pilar de
fuego de noche y el pilar de nube de día a la erupción del Thera. Pero
una fecha aproximada a 1470 a.C. parece demasiado temprana para el Éxodo.
Creta es larga y delgada, montañosa, con una
gran planicie central en la que estaba ubicado Knossos, el palacio real.
El rey Minos gobernaba más de cien pueblos. Cada cinco años, como en
la Atlántida, sus gobernadores se reunían para aplicar las leyes y
cazar toros que vagaban por el templo. La leyenda dice que el ateniense
Teseo fue a Knossos para liberar a su pueblo del tributo exigido por
Creta. Se lo obligó a luchar con el legendario Minotauro, mitad hombre
y mitad toro. Los frescos lo representan arrastrando al toro muerto para
sacarlo del laberinto. Las
excavaciones de sir Arthur Evans en Knossos descubrieron una cultura
sofisticada, la civilización más altamente avanzada del mundo antiguo,
espléndida en arquitectura, rica en arte, elegante, de vida cómoda,
pero centralmente organizada bajo una monarquía, con un código de
leyes que le daban igual condición a las mujeres y dividían las clases
sociales. Los surtidores proporcionaban agua caliente para los baños,
agua fría para los lavatorios colocados en las paredes del palacio. Un
sistema de irrigación extensiva aseguraba la fertilidad del suelo. La
alfarería, las tinajas, las armas y los frescos minoicos se exhiben en
el Museo Herakleion. De
los paralelos entre Creta y la Atlántida, en 1913 K. T. Frost dijo,
mucho antes de que se compararan las dos civilizaciones: "Toda la
descripción que de la Atlántida se da en Timeo y Crítias tiene
características tan perfectamente minoicas que ni siquiera Platón pudo
haber inventado tantos hechos insospechados". El relato de Platón
acerca de la isla que regía un grande y magnífico imperio precisamente
describía el "nivel político de Knossos". A
continuación
citamos un fragmento del artículo de Frost "The Critias and Minoan
Crete", aparecido en el Journal of Hellenic Studies 33 de 1913, páginas
189-206: "El gran puerto, por ejemplo, con sus buques y sus
comerciantes venidos de todas partes; las elaboradas salas de baño, el
estadio y el solemne sacrificio del toro son todas cosas profundas,
aunque no exclusivamente minoicas. Pero cuando leemos cómo el toro es
cazado en el templo de Poseidón sin armas, pero con varillas y lazos
corredizos, tenemos una inequívoca descripción del redondel de
Knossos, aquello que más sorprendía a los extranjeros y que dio origen
a la leyenda del Minotauro. Las palabras de Platón describen con
exactitud las escenas de las famosas copas de Vapheio, que ciertamente
representan la caza de toros salvajes para la corrida de toros minoica
que, como podemos saberlo por el palacio mismo, difería de todas las
otras que el mundo ha visto justamente en el punto que Platón destaca:
que no se usaban armas". El
joven Frost no vivió para ver su teoría reivindicada. Fue muerto en la
Primera Guerra Mundial. Platón, parece, también ha sido reivindicado. El no tenía idea de que estaba describiendo exactamente la civilización de la Creta minoica, porque en su época Creta se había convertido en un remanso, olvidadas ya sus glorias. Pero no habrían podido ser cabalmente apreciadas nunca si Platón no hubiese escrito su historia. |