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16 de mayo de 1828 un adolescente agotado y titubeante, que gesticula y gruñe de manera incomprensible, es recogido de una calle de Nuremberg. Los dedos de sus pies asomaban sangrantes de sus botas rotas, en su mano derecha apretaba una carta. Los más precavidos corrieron a llamar a las autoridades. Tiene en su mano un sobre dirigido al capitán de caballería Wessnich, comandante del cuarto escuadrón del sexto regimiento de caballería. Lo conducen hasta el cuartel donde, completamente agotado, se desploma sobre una litera del establo. En la misma tarde, el capital Wessnich conoce el contenido de la carta: "Honorable capitán, le envío a un joven que desea servir al rey en el ejército. Lo dejaron en mi casa el 7 de octubre de 1812. Yo soy solo un jornalero con 10 hijos propios y me cuesta mucho educarlos a ellos..." |
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El Huérfano De EuropaEl adolescente es observado por el alcalde, el comisario y un médico que afirmo "El hombre no es un retrasado mental, pero sin duda se lo a privado de un desarrollo normal". Se muestra fascinado por el fuego, demuestra conducirse mejor en la oscuridad que en la claridad, se asusta con la música y cuando le pasan una hoja de papel escribe con torpeza el nombre de Gaspard Hauser. Durante las semanas siguientes Gaspard es alojado en la prisión municipal. Las autoridades dudan todavía si se trata de un simulador o su falta de conocimiento del mundo es auténtica. A medida que pasan los días y al estar en contacto con sus numerosos visitantes, Gaspard comienza a balbucear algunas palabras. Muy pronto se hace de un vocabulario suficiente como para contar su historia. Según sus recuerdos más lejanos Gaspard dice haber vivido en un reducto sombrío, durmiendo sobre paja e incluso sobre la tierra apisonada, sin ver nunca a nadie. Cada noche le traían pan y agua sin que jamás pudiese ver quién era. Sin embargo recibía una vez por semana la visita de un hombre enmascarado vestido de negro. Este personaje le enseñó a caminar y a escribir su nombre. Un día lo visitó y lo arrastró fuera de su celda; lo condujo hasta las cercanías de Nuremberg y le dejó en las manos un sobre. La prensa internacional se apodera de la historia. Gaspard recibe el sobrenombre de "el huérfano de Europa". Es alojado en la casa de un profesor y aprende a leer y a escribir con sorprendente rapidez. Los médicos observan la delicadeza de su piel y sus rasgos, así como la nobleza de su rostro. Ello despierta la imaginación de todos: ¿Por qué esconderían a este niño si no tuviera una importancia excepcional? ¿Sería tal vez porque pertenece a una familia ilustre? Parece haber nacido cerca de 1812. Muy pronto se empiezan a plantear hipótesis. ¿Será El Hijo Del Gran Duque?Hija adoptiva de Napoleón, la francesa Estefanía de Beauharnais se casó con el gran duque Carlos de Baden en 1806. Esta unión impuesta por el emperador francés a un estado alemán del que se proclamó protector no es bien recibida por el gran ducado. Estefanía tiene una enemiga declarada, la condesa de Hochberg, casada en segundas nupcias con el padre de Carlos, que quisiera poner a su propio hijo en el trono. Sólo lo lograría si Carlos y Estefanía no tuvieran herederos varones. Ahora bien, el 29 de setiembre de 1812 Estefanía da a luz un hermoso niño que parece fuerte y lleno de vida. Sin embargo muere de una enfermedad repentina 15 días más tarde en circunstancias poco claras, ya que ni siquiera se autoriza a la joven madre para ver el cuerpo. Un año más tarde el segundo hijo de Estefanía y Carlos sufre la misma suerte. El recuerdo de estas dos desapariciones resurge en 1828 y algunos cronista se preguntan si Gaspard Hauser no sería el hijo de Carlos y Estefanía, raptado y escondido por la ambiciosa condesa de Hochberg. Estefanía Se Deja Convencer
¿Era Gaspard Hauser Un Impostor?¿Cómo puede un niño que por su propia confesión vivió oculto durante años sin ver ni escuchar a nadie, aprender ya adolescente a caminar, hablar, escribir e incluso alcanzar a adquirir la cultura y las maneras de un hombre de buena familia? Esta pregunta es de primordial importancia. Los contemporáneos la resolvieron por la herencia de su nacimiento: Gaspard sería de una familia tan noble que habría recobrado rápidamente todas las posibilidades que habrían de asegurarle a un joven bien nacido una buena educación. Hoy día existe un escepticismo mayor. Los numerosos casos de "niños salvajes" que se examinaron muestran que un pequeño que creció sin educación ni contacto humano no puede transformarse en un adulto normal. La noche del 13 de diciembre, huyo por la ventana. Volvió al amanecer, tambaleante, moribundo, con profundas heridas de arma blanca en los pulmones y el hígado. Antes de morir, contó que en la plaza Ansbach un hombre le pregunto su nombre, le aseguró saber quien era su madre y luego lo apuñalo. La policía nunca encontró rastros del asesino. |