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1412-1431 |
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Juana De Arco, llamada la 'Doncella de Orleáns', heroína nacional y santa patrona de Francia. Unió a la nación en un momento crítico |
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En 1422 murieron
Enrique V y Carlos VI. Tras la muerte de su padre, el delfín se proclamó
rey de Francia con el nombre de Carlos VII, pero los ingleses reclamaron
el trono francés para Enrique VI, entonces menor de edad, por lo que Juan
de Lancaster, duque de Bedford, actuaba como regente. Carlos VII fue
reconocido como rey de Francia en los territorios al sur del Loira
mientras que Enrique VI controlaba el territorio al norte de este río.
Durante la invasión del sur de Francia, ocurrida en 1428, el ejército
inglés puso sitio a la ciudad de Orleáns, última plaza fuerte que poseían
los franceses. Cuando Juana se dio a la tarea de presentarse
frente al Delfín de Francia, realizó un largo viaje desde la
pequeña aldea de Domrémy hasta Chinnon, donde el príncipe se
resguardaba de un ineludible avance del ejercito inglés atascado increíblemente
en los límites de la ciudad de Orleáns, la cual se hallaba sitiada por
ellos. Este era una de las más importantes metas de Juana para lograr
llevar al Delfín hasta Reims para ser coronado en la Catedral: liberar a Orleáns
y advertir así a los ingleses sobre
los designios de Dios...
Esto realmente dejo consternado a todos, esta fue
sin dudas una de las pruebas más importantes a la que fue sometida, como
se sabe en esa época, el pueblo no conocía a sus gobernantes, por lo que
Juana ignoraba completamente la fisonomía del Delfín. Según cuenta la historia, después de esto Juana
se acerco a Carlos VII, Y le susurro al oído, alguna frase importante, ya
que este cambio la expresión de su rostro completamente, hizo pasar a
Juana a una habitación apartada, y allí a solas Juana le convenció de
su mandato divino de salvar a Francia. Quizás el misterio más grande de
esta historia es saber que dijo Juana al Delfín para convencerlo de poner
en manos de esta joven el porvenir de Francia.
Carlos VII se opuso a realizar campaña militar
alguna contra Inglaterra. Tras ello Juana, sin el apoyo real, dirigió en
el año 1430 una operación militar contra los ingleses en Compiègne,
cerca de París. Fue capturada por soldados borgoñones (estado neutral en
este momento de la guerra) quienes ofrecieron a los dos bandos, la
posibilidad de rescatar a Juana. Según los registros de la época se sabe que en
Francia se hizo una colecta entre muchos generales y nobles para pagar el
rescate, la suma recaudada fue entregada al Rey, quien nunca envió el
pago (se supone que Carlos VII, deseaba que Juana fuera capturada por los
inglese, ya que había tomado mucha popularidad y la creía un elemento
ahora peligroso para su reinado).
Uno de los puntos más polémicos en la historia de
Juana de Arco fue su relato acerca de las voces y visiones que le guiaron
a realizar la hazaña por la
cual se convirtió en la heroína más grande de la Historia Universal. Santa Margarita, Gaspare Traversi (1758), Santa
Catalina, Bernardo Ciavallino (h.1630).
Estas dos Santas estuvieron presentes en las visiones de Juana de
Arco, pero... ¿Por qué ellas dos?... Santa Margarita de Antioquía fue virgen y mártir,
cruelmente torturada al negar
casarse con el Prefecto de Antioquía, quien la encerró en un calabozo
posteriormente. Allí se le apareció el Demonio
en forma de dragón y la devoró, pero el crucifijo que llevaba colgado
del cuello hizo que el dragón reventara y salió ilesa. Sin embargo, fue
luego decapitada rogando que las mujeres embarazadas
tuvieran un parto sin problemas en recuerdo a su salvación del vientre
del dragón. Esta criatura fantástica es uno de sus atributos
principales, junto con la palma del martirio y
una cruz. Santa
Catalina de Alejandría, fue también virgen y mártir. Siendo de
ascendencia real, al convertirse al Cristianismo huyó al
desierto y allí realizó su matrimonio místico con Cristo. El
emperador Majencio la pretendió como esposa sin éxito, por ello
ordenó su tortura con unas ruedas especiales provistas de puntas de
hierro, pero un rayo del cielo las destruyó antes de que ella
sufriera algún daño. Sin embargo, fue decapitada y sus restos
trasladados por los ángeles a un convento cercano.
Ambas Santas, además de poseer las mismas condiciones de virgen y mártir que posteriormente distinguirán a Juana, fueron
sacadas en 1969 del calendario católico por insuficiencia en las bases
históricas de sus vidas. Mientras que Juana de Arco fue declarada
Santa por el Vaticano en mayo de 1920, casi 500 años después de
ser quemada en la hoguera, acusada de herejía, manteniendo su
mirada en un crucifijo y pronunciando el nombre de Jesús... De acuerdo con las declaraciones de Juana, también
el Arcángel Miguel estuvo presente en sus visiones y fue una de las voces
que le habló. La presencia de San Miguel es bastante lógica, pues es él
quién asume los asuntos militares en las huestes celestiales. De hecho,
el resguardo de las puertas de el Paraíso han quedado a su cargo. Con
seguridad debió ser él quien instruyera a Juana acerca de los asuntos de batalla o quien sirviera de medio
para Proporcionar a Juana la gran intuición militar que demostró en las
campañas emprendidas para hacer de Francia una nación unida. |