570/632 d.C


Mensajero de Dios y Profeta del Islam, sus seguidores lo consideran el portador de las últimas revelaciones divinas antes del fin del mundo. No se sabe si el nombre Mahoma, que significa “El Alabado” o “El Glorificado”, le fue puesto al nacer o si es un sobre nombre. De acuerdo con la tradición, Mahoma tiene doscientos nombres, tales como "Alegría de la Creación", "Bienamado de Dios", etc. La mención de su nombre es seguida normalmente de alguna de las diversas invocaciones existentes, como por ejemplo "que Dios le bendiga y le dé paz".

Mahoma fue un inspirado profeta y reformador religioso de la tradición semítica y bíblica, que predicó la guerra santa y el triunfo de la justicia.


Era un hombre enérgico y atractivo, al que se ha descrito como poseedor de un rostro hermoso. Se cree que era analfabeto y que recibió toda su sabiduría directamente de Dios por medio de revelaciones. Creía que Dios era al mismo tiempo personal y trascendente. Aceptaba igualmente las creencias cristianas de que Jesús era el Mesías y que su nacimiento había sido el producto de la Inmaculada Concepción de María. Sin embargo, creía que el judaísmo y el cristianismo habían distorsionado las revelaciones de Dios a Moisés y a Jesús respectivamente, y que los árabes paganos vivían en la ignorancia de la voluntad divina. Como Profeta, reformó y revolucionó la vida y la religión de los árabes. De esta manera, el islamismo se convirtió no en una nueva religión, sino en la "palabra original" de Dios.

Sólo hay certeza sobre dos fechas en la vida de Mahoma: El año de su viaje de la Meca a Medina (622 d.C.) y el año de su muerte (632 d.C.). La información sobre sus primeros años de vida es muy poco detallada. La fuente primordial de información es el Corán (Qu'ran), libro sagrado del Islam que le fue dictado por Alá ("Dios") en una serie de revelaciones.

Mahoma nació probablemente en la Meca entre 562 y 572, con mayor probabilidad en 570 o 571, descendiente de un linaje que se hace remontar hasta Ismael y Abraham. Habiendo muerto su padre antes que él naciera, fue puesto bajo la tutela de su abuelo, Abd al‑Muttalib, fundador de la tribu pagana Hachemita del culto idólatra Quryash, de la Meca. Mahoma fue entonces entregado a una madre adoptiva beduina para que ésta lo criase en el desierto. Su familia adoptiva se percató en seguida de que tenían con ellos a un niño extraordinario, debido a que ocurrieron numerosos hechos insólitos. Según la leyenda, contando Mahoma cuatro o cinco años de edad, una mañana se presentaron en la casa dos hombres vestidos de blanco que arrojaron al niño al suelo y le abrieron el pecho, donde introdujeron las manos con movimientos febriles. Años después, Mahoma diría que habían sido ángeles enviados para lavar con nieve una zona oscura de su corazón, y que así había sido purificado del pecado original. Mahoma también tenía entre los hombros una marca inusualmente grande y rodeada de vellosidad, que se decía era el "Sello de Profecía", la marca del último mensajero divino enviado a la humanidad.

Siendo todavía niño, Mahoma regresó a la Meca. Cuando contaba ocho años su abuelo murió, pasando entonces a la tutela de su tío Abu Talib. De joven, Mahoma administraba caravanas comerciales pertenecientes a una viuda acaudalada de nombre Khadijah. En una de las caravanas conoció a un monje cristiano que lo reconoció como el futuro profeta.

A los 25 años de edad, Mahoma se casó con Khadijah, que tenía 44. Con ella tuvo dos o tres hijos que murieron en la infancia, y cuatro hijas. En el año 610, contando ya con 40 años, Mahoma inició una vida ascética, retirándose a unos montes cerca de la Meca para orar y meditar. Una noche, conocida como "la noche del poder", se le presentó en sueños el arcángel Gabriel como mensajero de Alá, y le hizo las primeras revelaciones sobre el Corán. El Corán le fue revelado a Mahoma gradualmente, a lo largo de su vida, en estados de trance casi diarios, llegándole la revelación final apenas unos meses antes de su muerte en 632. El Corán está formado por 6.666 versículos y contiene en ellos toda la doctrina islámica. Mahoma vivía en asombro constante por la forma en que se le era revelado, a veces a través de ángeles y otras por medio de la clariaudiencia. Durante sus trances, caía como en un letargo, respiraba trabajosamente y se le enrojecía el rostro.

Tres años después de la primera revelación sintió su llamado como Profeta, a través del cual buscaría restaurar la religión de Abraham. Comenzó a predicar a su clan que si no adoraban a Dios en vez de adorar a sus ídolos, serían castigados. A los seguidores de la nueva religión se les llamó musulmanes, palabra derivada de un término que significa "los que se rinden ante Dios".

Como era de esperar, el éxito de Mahoma en convertir a otros despertó la curiosidad de los Quryash, que temían una pérdida de su prestigio como guardianes de la Ka'bah, objeto cúbico de argamasa, con una piedra negra en una esquina, colocado en una gran plaza abierta de la Meca. La plaza fue fundada por Abraham y rodeada de ídolos. Desde el principio atrajo gran cantidad de peregrinos, constituyéndose en una de las principales fuentes de ingresos de la Meca.

Mahoma no estaba interesado en un arreglo con los Quryash, que pasaron a prohibir todo comercio con los Hachemitas, el clan del profeta. Comenzó entonces la persecución de los musulmanes, lo que obligó a algunos de ellos a pasar a Abisinia. Mahoma disfrutaba de la protección que le brindaba su tío, pero a la muerte de éste la animosidad contra los musulmanes aumentó.

Khadijak murió en 619, a los 65 años de edad, tras lo cual Mahoma se casó con otra viuda, Sawdah, de 35 años.

El primer juramento de fidelidad al Islam por lo peregrinos de la Meca se produjo en 620. Las persecuciones continuaban y los musulmanes tuvieron que escapar hacia Yathrib. Mahoma mismo tuvo que escapar en 622, considerado hoy como el año 1 de la era musulmana. Yathrib se convirtió así en cl primer estado musulmán, conocido como Medina, "la ciudad del Profeta".

Allí se le unieron Sawdah, su segunda esposa, y un grupo de setenta seguidores. Poco tiempo después, Mahoma se casó con A'ishah, una niña de 6 años que se convirtió en su esposa favorita, poseía una habilidad innata para estimular la intuición y el sentido de inmanencia espiritual del Profeta. El matrimonio se consumó cuando A'ishah se hizo adulta. En el transcurso de su vida, Mahoma tuvo diez esposas y por lo menos dos concubinas (la ley del Islam limita a cuatro el número de esposas que un hombre puede tener, aunque una revelación del Corán permitió al profeta tener esposas que las permitidas).

La creciente oposición al Islam produjo finalmente a una guerra santa. En opinión de los musulmanes, los infieles los idólatras "no tenían derecho” a la paz. El Corán excluía de las filas a los infieles a los seguidores de las religiones de revelación divina como los judíos, los cristianos, los zoroastrianos y los sabíanos (que incluían a un grupo de religiones menores) y más tarde, a los hindúes. Cuando la guerra comenzó en 624, las fuerzas de Mahoma contaban apenas con trescientos hombres. Seis años más en el 630, encabezó un ejército de 10.000 hombres contra la Meca, que sólo ofreció una resistencia simbólica. Inmediatamente Mahoma procedió a destruir los ídolos que rodeaban la Ká bah. En cuestión de semanas la ciudad se convirtió oficialmente al islamismo, hecho que repitió a todo lo ancho de la península arábiga.

En marzo de 632 Mahoma condujo a 30.000 personas (algunos afirmar eran 90.000) en una peregrinación de despedida, comunicando la última revelación del Corán en el sermón del Monte Arafat. La nueva religión adoptó el nombre de Islam ("rendición" o "reconciliación”) y la ley islámica fue entonces establecida. Mahoma murió el 8 de junio de 632 y fue sepultado en su propia casa. Tras su muerte, se inició un período de confusión y de guerras civiles.

Hoy en día, los seguidores de las diversas sectas islámicas alrededor del mundo alcanzan los 800 o 900 millones de personas. Todas aceptan a Jesús y a los profetas del judaísmo como profetas del Islam, y se esfuerzan por restablecer el estado previo a la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, etapa en que la humanidad era esencialmente perfecta y podía percibir a Dios en lo que no puede ser visto.

Los fundamentos del Islam son los llamados Cinco Pilares: la profesión de la fe, la oración canónica o adoración, el ayuno, el diezmo legal y la peregrinación. Los ritos de la oración canónica son complicados. Se ejecutan cinco veces al día a horas determinadas, adoptando ciertas actitudes de postración después de realizar las abluciones, todo ello mientras el creyente mira en dirección a la Meca. Existen también otras clases de oraciones que se recitan de noche o en ocasiones especiales. El sendero místico del Islam es practicado por los sufíes.