1926


Avatar hindú cuyas supuestas proezas milagrosas y paranormales le han ganado una gran cantidad de devotos tanto en Oriente como en Occidente. Sai Baba es famoso por sus curaciones, por la materialización de una increíble variedad de sustancias que reparte entre su público (incluyendo comidas calientes y líquidos), por su facultad de bilocación, teleportación, levitación y precognición, y por sus fenómenos luminosos.  

Ha sido objeto de limitados estudios por parte de los investigadores psíquicos de Occidente, que no han podido probar la validez de sus proezas paranormales, pero tampoco han descubierto ningún indicio de fraude. Sai Baba nació el 23 de noviembre de 1926 en Puttaparti, aldea situada en una remota región del sur de la India, al norte de Bangalore, siendo hijo de un campesino de la familia Venkappa Ratnakara perteneciente a la casta de los Raju.


Su nombre completo cuando niño era Sathyanarayana (Sathya significa "verdad", y Narayana es uno de los nombres de Dios) Ratnakara Raju.

Sus portentosas facultades empezaron a manifestarse durante la adolescencia. Se dice que el 8 de marzo de 1940 sufrió la picada de un escorpión negro ‑aunque nunca se encontró ninguno‑ que lo dejó inconsciente durante varias horas. A partir del momento en que volvió en sí comenzó a comportarse de manera extraña, al extremo de parecer otra persona. Empezó a caer en trances de los que no podía ser despertado y pronunciaba discursos espontáneos sobre filosofía hindú antigua. A veces cantaba y recitaba intempestivamente.

El 23 de 1940 abandonó la escuela y anunció a su familia que era Sai Baba renacído y obsequió con flores, azúcar cande, con leche que parecían materializarse al conjuro de sus manos ondulante. De allí en más, el niño se dio el nombre de Sathya Sai Baba. 

Sai es un término musulman que significa "santo", y baba es una  forma respetuosa de decir "padre" en  hindú.

Sai Baba original había sido un fakir brahmán de la clase media que a finales del siglo XIX se había establecido en Shirdi, unas 120 millas al nordeste de Bombay, y que había realizado milagros asombrosos.

Muy pronto, Sathya Sai Baba atrajo a seguidores asombrados ante sus milagros y cautivados por su personalidad aunque muchos lo criticaron y rechazaron. En I'uttaparti vivía prácticamente aislado de todo contacto social. Los ascetas y los avatares provienen tradicionalmente de la casta brahmánica y se consideraba que un muchacho de la baja casta Raju nada tenía que hacer intentando convertirse en un hombre de Dios. No obstante, Sai Baba predijo que algún día se vería rodeado por enormes multitudes de seguidores. En los años '70 la predicción se cumplió. Miles de personas acampan regularmente fuera de su semioculto refugio, Prashanti Nilayam (Morada de la Gran Paz) en Puttaparti, tratando de verlo de lejos, de recibir alguno de sus objetos materializados, de lograr una entrevista o escuchar uno de sus sermones. El Sathya Sai Educational Trust de Sai Baba dirige cinco instituciones educativas establecidas en la India desde 1986, entre las que se cuenta una para muchachos de Brindavan, su segundo hogar, una propiedad territorial cerca de Whitefield, unas 15 millas al sur de Bangalore (según la leyenda, Krishna había vivido en Brindavan).

Sai Baba es conocido sobre todo por los objetos que materializa, que un 75% de sus devotos afirma haber visto o recibido. Le basta ondular una de sus manos para que se produzca un flujo de objetos. Entre ellos, grandes cantidades de vibuti (ceniza sagrada de estiércol quemado de vaca que se aplica sobre el cuerpo); alimentos y bebidas; efigies religiosas y objetos de oro; piedras preciosas; fotografías; tarjetas personales, e incluso sellos de correos con su imagen que no han sido oficialmente impresos por el gobierno. Supuestamente, Sai Baba es capaz de llenar fuentes vacías con humeantes temidas hindúes de inusuales sabores, y en cantidades capaces de alimentar a cientos de personas a la vez. Abre sus puños y deja caer pegajosos dulces sobre palmas de otros, mientras las suyas permanecen secas. También produce amrith, una sustancia parecida a la miel. En escapadas al cercano río Chitravati, se dice que ha recogido puñados de arena de los cuales han surgido alimentos sin trazas de arena, y que ha arrancado manzanas, granadas, mangos y otras frutas de un árbol de tamarindo. Todos los objetos no alimenticios materializados son brillantes, frescos y nuevos, incluyéndose entre ellos las joyas con valiosas gemas. Los anillos solicitados por sus seguidores les ajustan perfectamente, y si a uno no le gusta el anillo, Sai Baba se lo pide y lo transforma en el acto. Las tarjetas personales con su nombre parecen acabadas de imprimir. Muchos de los objetos muestran su nombre grabado.

En sus primeros tiempos, Sai Baba caía en trances súbitos y convulsivos que duraban hasta un día y medio, durante los cuales su cuerpo se hacía frío al tacto. Según explicaba él mismo, todo se debía a que había sido llamado desde un pueblo distante para ayudar a alguna persona enferma o en apuros. En esos otros pueblos se supone que se mostraba de cuerpo presente. Si había salido de su cuerpo para curar a alguien, a veces retornaba al mismo mostrando síntomas de la enfermedad que había curado. Se informa que en uno de esos trances Sai Baba levitó. Mientras se hallaba en el aire la planta de su pie derecho se abrió, brotando de la hendidura unos dos kilogramos de vibuti. Durante otro trance su boca se abrió, saliendo de ella vibuti y láminas de oro de hasta centímetro y medio de ancho, una de ellas con una inscripción en telugu que decía "Sri Rama".

Parece que Sai Baba también se teleportaba a sí mismo para ascender una colina, desapareciendo en la base de la misma y reapareciendo a los pocos segundos en la cima, desde donde entonces emitía una luminosidad tan intensa que los espectadores se veían obligados a cubrirse los ojos. Algunos de los presentes se desmayaban a causa de la intensidad del brillo.

Otros portentos que se le atribuyen incluyen el cambio instantáneo del color del manto en que se envuelve; su presencia en los sueños de otras personas, aparentemente en respuesta a una necesidad de las mismas; el dominio sobre el estado del clima; la emisión de aromas inusitados, a menudo desde una gran distancia; la aparición de vibuti y amrith sobre sus imágenes fotográficas y sobre los objetos que materializa; la facultad de la cirugía psíquica; la transformación de agua en gasolina y en líquidos bebestibles; la lectura del pensamiento, y la clarividencia. Algunas personas experimentan un ligero choque eléctrico al tocarlo. En cierta ocasión, se le descubrió un nido de escorpiones negros en su enmarañada cabellera. Al principio de su carrera prohibió que se le tomasen fotos y videos, y quienes lo hicieron subrepticiamente descubrieron al revelarlas que sus películas y cintas estaban veladas.

En las décadas de los '50 hasta los '70 Sai Baba tuvo numerosos detractores. Incluso se propuso que el gobierno lo investigara, aunque la investigación nunca se llevó a cabo. A principios de los años '70 las críticas se aplacaron, al mismo tiempo que Sai Baba se hacía más serio y temperamental. Realizaba cada vez menos milagros y se inclinaba más a predicar sobre el amor a Dios.

Erlendur Haraldsson, psicólogo de la Universidad de Islandia e investigador psíquico, comenzó en 1973 una investigación de los fenómenos paranormales relacionados con Sai Baba que se prolongó durante diez años. Para ello debió realizar varios viajes a la India a fin de entrevistar a Sai Baba, a sus seguidores y a sus críticos, siendo acompañado varias veces por Karlis Osis, quien por aquel entonces formaba parte de la American Society for Psychical Research; en una oportunidad por el doctor Michael Thalbourne, de la Universidad de Washington; y en otra ocasión por el doctor Joot Houtkooper, de la Universidad de Amsterdam.

Sai Baba se negó a someterse a experimentos controlados a fin de verificar sus facultades psi, haciendo de esta manera imposible la obtención de pruebas irrefutables; pero se justificó diciendo que sus poderes provenían de Dio las materializaciones que hacía eran extraídas del nivel supraconsciente imaginándolas primero, y transportándolas desde un lugar donde ya existen después. Mientras era observado por los científicos, Sai Baba produjo un estimado de entre veinte y cuarenta materializaciones diarias, todas de manera espontanea y con gran facilidad. Muchos de los objetos eran raros o inusuales, como rudrashkas dobles (nueces abellota que crecen juntas como hermanos siameses) pero ninguna era fuera de este mundo. Parece poco probable que Sai Baba se haya valido de la prestidigitación, pues las mangas de sus ropajes eran amplias y sueltas. Haraldsson descartoa igualmente la hipótesis de la hipnosis colectiva y los films sobre Sai Baba le parecieron cuestionables.

En cierta ocasión, Haraldsson y Osis tuvieron la oportunidad de observar de cerca una materialización de vibuti. Sai Baba abrió las manos con las palmas  hacia abajo y empezó a imprimirles un rápido movimiento simultáneamente ondulatorio y circular. A los pocos segundos, una sustancia gris empezó a cuajar en el aire próxima a las palmas de sus manos y debajo de ellas. Entonces Sai Baba cerró las manos sobre la sustancia para volver a abrirlas y derramar sobre las manos de sus devotos una especie de arena que al poco tiempo se transformaba en fina y suave ceniza.

Las investigaciones de Haraldsson establecieron que las predicciones precognitivas de Sai Baba no siempre son precisas (un observador estimó la proporción de los aciertos en un 50 por ciento), así como que no todas sus curas son efectivas. Pero algunos prominentes hombres de ciencia hindúes han observado a Sai Baba y opinan que sus proezas milagrosas son genuinas, al tiempo que sus seguidores creen que es Dios. Sai Baba ha predicho que morirá en el año 2020, a los 94 años de edad.